En los últimos años, la tasa de uso de las tapas de tornillo de aluminio en el mercado del vino del Nuevo Mundo ha aumentado significativamente. Países como Chile, Australia y Nueva Zelanda han adoptado gradualmente las tapas de tornillo de aluminio, reemplazando los tapones de corcho tradicionales y se han convertido en una nueva tendencia en el envasado de vino.
En primer lugar, las tapas de tornillo de aluminio pueden evitar que el vino se oxida, extendiendo su vida útil. Esto es especialmente importante para Chile, que tiene un gran volumen de exportación. Las estadísticas muestran que en 2019, las exportaciones de vino de Chile alcanzaron los 870 millones de litros, con aproximadamente el 70% del vino embotellado con tapas de tornillo de aluminio. El uso de tapas de tornillo de aluminio permite que el vino chileno mantenga su excelente sabor y calidad durante el transporte de larga distancia. Además, los consumidores también favorecen la conveniencia de las tapas de tornillo de aluminio. Sin la necesidad de un abridor especial, el límite se puede desenroscar fácilmente, lo cual es una ventaja significativa para los consumidores modernos que buscan experiencias de consumo convenientes.
Como uno de los principales países productores de vinos del mundo, Australia también utiliza ampliamente las tapas de tornillo de aluminio. Según Wine Australia, a partir de 2020, alrededor del 85% del vino australiano usa tapas de tornillo de aluminio. Esto no es solo porque asegura la calidad y el sabor del vino, sino también por sus características ambientales. Las tapas de tornillo de aluminio son completamente reciclables, alineándose con la defensa de larga data de Australia para el desarrollo sostenible. Tanto los productores de vino como los consumidores están cada vez más preocupados por los problemas ambientales, lo que hace que las tapas de tornillo de aluminio sean más populares en el mercado.
Los vinos de Nueva Zelanda son conocidos por sus sabores únicos y su alta calidad, y la aplicación de tornillos de aluminio ha mejorado aún más su competitividad del mercado internacional. La Asociación de Vinos de Nueva Zelanda indica que actualmente más del 90% del vino embotellado en Nueva Zelanda usa tapas de tornillo de aluminio. Las bodegas en Nueva Zelanda han descubierto que las tapas de tornillo de aluminio no solo protegen el sabor original del vino, sino que también reducen el riesgo de contaminación del corcho, asegurando que cada botella de vino se presente a los consumidores en las mejores condiciones posibles.
En resumen, el uso generalizado de las tapas de tornillo de aluminio en Chile, Australia y Nueva Zelanda marca una innovación significativa en el mercado del Vino del Nuevo Mundo. Esto no solo mejora la calidad del vino y la conveniencia para los consumidores, sino que también responde al llamado global de protección ambiental, lo que refleja el compromiso de la industria del vino con el desarrollo sostenible.
Tiempo de publicación: junio 28-2024